EL TERREMOTO ALIMENTARIO.
TwitterFacebookDigg
Lunes 09 de Mayo de 2011 14:31

Más de 900 millones de personas sufren falta de alimentos

Según el Instituto Worldwatch, alrededor de 925 millones de personas sufren falta de alimentos en el planeta, mientras que los fondos mundiales de ayuda al desarrollo han descendido desde el 16 % de la década de los 80 -cuando la financiación destinada a la agricultura alcanzó su máximo- al 4 % actual.

Subraya, además, que actualmente el 40 % de los alimentos de todo el mundo se pierde sin llegar a consumirse, por lo que la solución no pasa por producir más, sino "por mejorar el modo en que se procesan y comercializan, y el tipo de empresas" donde se invierte.

La edición española de la publicación incluye un apéndice con dos artículos que reflexionan sobre el precio de los alimentos y la influencia de la dieta en el medioambiente.

Desregulación agraria y altos precios

Uno de ellos, titulado "2010: El terremoto alimentario. Causas de la crisis alimentaria y tendencias de futuro", de Fernando Fernández y Gustavo Duch, de la revista SOBERANÍA ALIMENTARIA, BIODIVERSIDAD Y CULTURAS analiza las causas que subyacen en la crisis actual, conformada por la desregulación agraria y el alto precio de los alimentos.

Según han explicado los autores a Efeagro, los responsables son "los gobiernos, que han facilitado la liberalización de los mercados y la especulación con las materias primas; las mayores empresas comercializadoras de grano, que provocan una demanda ficticia; y el capital financiero".

Han puntualizado que la escalada de precios no la justifica la escasez de alimentos, sino "la escasez de políticas que preserven la alimentación como un derecho humano y vital".


Alimentos y mercados

También han destacado la influencia de las decisiones políticas "que permiten que se juegue con la comida en las bolsas de mercados de futuro".

Fernández y Duch han apuntado que se trata de "una crisis dirigida", que se provoca y repite "cuando el capital no encuentra buenos rendimientos en otras inversiones, como la deuda soberana y las hipotecas, y se reconduce hacia los alimentos".

En su opinión, la solución pasa por frenar la especulación con las cosechas y reformular el sistema alimentario global.

"El capitalismo nació, creció y se reproduce a costa de la explotación del mundo rural, de sus personas y de los bienes de la naturaleza; los pueblos campesinos tienen que recuperar la soberanía alimentaria que se les robó", han concluido.

EFEAGRO.