| Entrevista a Esther Vivas. Alternativas sobre la mesa. |
| Astelehena, 2010(e)ko maiatza(r)en 10-(e)an 14:41etan | |||
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There are no translations available. Alternativas sobre la mesa Entrevista a Esther Vivas en radio La Colectiva Sabores, aromas, semillas y comidas. Todo presente y bien mezclado pero sin recetas culinarias ni de las otras. Esther Vivas (*) relata la resistencia global y local campesina organizada frente a las ofertas de hambre de las multinacionales. Además, recorre propuestas de vida que apuntan a valores alejados del consumo, que privilegian a la tierra y sus habitantes. Estas causas coyunturales desde mi punto de vista básicamente son la inversión por un lado en agrocombustibles, el hecho que determinados gobiernos de la Unión Europea, Estados Unidos , Brasil empezaran apostar por la producción de combustible verde, el cual entró en competencia con la producción de alimentos y esto hizo encarecer el precio de estos cereales. Por otro lado la especulación financiera en materias primeras. Éstas fueron las dos causas coyunturales que generaron este aumento impresionante de los productos básicos. Pero por otro lado esta situación, estas causas, impactaron en un modelo agricoloalimentario extremadamente débil debido a las políticas neoliberales que se han venido implementando en los últimos treinta años y que han socavado el derecho a la alimentación de los pueblos.
En el 2000 también hubo una crisis y vos comentas que hubo un avance y que se comenzó a estabilizar y pudieron salir de esta crisis los países europeos o los del sur y ahora a estabilizar hasta el 2007- 2008 como y ahora de vuelta no estar preparados, como hicieron en ese periodo para salir adelante. El problema es que a lo largo de estos últimos años, las políticas que se han venido implementando por parte de la Organización Mundial del Comercio, han venido liberalizando lo que son las políticas comerciales, tanto en los países del sur sobre todo y en los del norte las políticas agrícolas han apoyado, básicamente a la agroindustria. Esto ha hecho que a pesar que el sector agrícola pueda haber tenido distintas crisis las soluciones frente a esta situación han sido falsas soluciones. Así se ha apostado por una mayor liberalización comercial, se ha apostado por la nueva revolución verde, por mas transgénicos, por una agricultura intensiva y, en definitiva, crisis tras crisis las soluciones que se dan son las mismas políticas de siempre que nos conducen y profundizan en esta situación de grave crisis alimentaria y que vulneran los derechos de alimentación de amplias capas de la población. Esto hace que hoy en día nos situemos en más de mil millones de personas que pasan hambre en el mundo, una de cada seis. Por lo tanto, el problema es que reiteradamente soluciones que se dan a la crisis no apuntan a las causas reales, se dan falsas soluciones que lo único que hacen es profundizar en el modelo actual que agrava cada día más las difíciles condiciones del campesinado familiar y vulnera también nuestro derecho a una alimentación sana y saludable. Y cuales serian las propuestas, porque no se si es para salir de esta crisis, no se si se sale de la crisis. ¿Cual sería la propuesta para que no haya mil millones de personas pasando hambre? Por lo tanto hay políticas alternativas. La agricultura ecológica y campesina ha demostrado que puede ser tan productiva como la agricultura intensiva industrializada, a la vez que cuida del territorio, del medio ambiente y respeta los ciclos naturales de producción. Por lo tanto existen alternativas, lo que falta es voluntad política para llevarlas a cabo por que hay una gran connivencia entre élites políticas y económicas y las políticas que se están ejerciendo benefician más a la industria agroalimentaria, a los intereses corporativos y no tiene en cuenta nuestras necesidades alimenticias como personas y el respeto al medio ambiente. Te agradezco la definición de Soberanía Alimentaria por que muchas veces uno encuentra a personajes políticos, la presidenta por ejemplo de la Argentina hablando de soberanía alimentaria y emparentándola con el derecho de que cada uno pueda comprar un kilo de arroz y tu definición nos saca de eso y nos pone en lo que es el concepto de soberanía alimentaria . Es cierto lo que tu comentas, hay una voluntad de cooptación del concepto de la soberanía alimentaria, por este motivo es muy importante reconocer el papel del campesinado local y de estas políticas de autogestión y de auto-organización, la necesidad de reapropiarnos de estos medios de producción, que, en definitiva, el derecho a decidir sobre aquello que comemos lo debemos de tener nosotros los consumidores y las consumidoras, los campesinos y las campesinas. Desde este punto de vista el trabajado educacativo es fundamental. Aquí en el Estado español y en Italia por ejemplo, hay experiencias de comedores escolares, de comedores escolares ecológicos que buscan a través de esta educación no formal, en la hora de la comida, recuperar los modelos alimentarios tradicionales que era mucho más saludables que el Fast Food actual. Hoy en día parece que comer a la moda implica ir a un Mc Donalds, a una gran superficie, ir a comer en un restaurante en cadena, cuando comer bien implica otra cosa, implica comer tranquilamente, implica comer una comida saludable, una comida, pues, que aporte unos elementos de respeto al medioambiente pero también unos elementos sociales de producción local de pagar un precio justo a los campesinos… Acá hemos generado redes de la economía social solidaria, algunos le llaman comercio justo. ¿Cuál es la definición para vos de comercio justo? Para mi el comercio justo está muy vinculado a la soberanía alimentaria. Comercio justo implica unas prácticas comerciales de justicia, implica una comercialización local, de proximidad, que tenga en cuenta los ciclos naturales de la tierra. Por un lado está el comercio justo tradicional que consiste en la importación de aquellos productos que no tenemos aquí, como el café o el cacao, yque se comercializan con unos criterios de justicia social. Importamos estos productos. Pero más allá de este comercio justo internacional, consideramos que el comercio justo debe ser local. Que debemos de comer productos de proximidad, elaborados por el campesinado autóctono. Que respete al medio ambiente. Y este comercio justo local, debe ser norte-norte y sur-sur y que por lo tanto este comercio justo está íntimamente ligado a la soberanía alimentaria. Sin soberanía alimentaria y sin la perspectiva política de la soberanía alimentaria, del control en los modelos de producción, de alimentación, el comercio justo no tiene sentido. Lo que si es verdad es que cada día más estamos asistiendo a una creciente cooptación del término de “comercio justo”. Wal-Mart, Carrefour, Nestlé, intentan producir y elaborar productos bajo la etiqueta de comercio justo. Pero desde nuestro punto de vista esto no es comercio justo, esto es marketing empresarial, estas empresas utilizan estos conceptos para básicamente lavarse la imagen. Por lo tanto, es necesario distinguir entre comercio justo vinculado a la soberanía alimentaria y ese comercio justo que sólo busca vender café y busca lavar la imagen a los supermercados o a las grandes multinacionales de turno. Nosotros participamos de una red que es la de distribución de los productos (NdeR: Nos referimos a la Cooperativa Puente del Sur) y lo que vemos son las dificultades para traer a lo largo de todo el país, los productos del campesinado, porque al vivir en una ciudad, es bastante problemático eso. ¿Hay alguna forma de generar redes más amplias sin que sea tan importante el traslado de los alimentos? Lo que también está surgiendo en muchas ciudades y grandes urbes son huertos urbanos. Porque frente a estas necesidades alimenticias y el aumento del precio de los productos en la gran distribución y la dificultad para acceder a los mismos, cada vez más en distintos países se ven experiencias locales como los huertos urbanos. Lo que está claro es que habrá siempre dificultades para tener una amplia oferta y una variedad de productos y habrá algunos de éstos que podremos consumir de proximidad y otros que, a lo mejor, tendrán que recorrer una cierta distancia. Es importante señalar que el concepto de soberanía alimentaria no está en contra del comercio internacional. Lo que dice es que se debe priorizar en la medida de las posibilidades, el comercio local y la capacidad de ser soberanos a nivel nacional en lo que implica de definición de las políticas agrícolas y alimentarias. Pero tenemos también que ser concientes que tendrá que haber un cierto traslado y comercialización internacional de algunos productos. Aquí en el norte es evidente. Hay productos como el café, el azúcar y el cacao a los que estamos muy habituados y que no producimos aquí. Por lo tanto es necesario, pues, fomentar el consumo de proximidad, pero siendo concientes que para determinados productos es necesario determinado comercio internacional… pero esto no tiene nada que ver con el actual modelo de alimentación kilométrico, descentralizado, que privilegia la agroexportación y que rige hoy en día.
La Organización Mundial de Comercio, las políticas que ha llevado a cabo son claras. Se trata de políticas que básicamente responden a los intereses de las grandes corporaciones, de las grandes multinacionales de la industria agro-alimentaria, que priman que estas multinacionales sigan ganando grandes beneficios a costa de nuestro derecho a la alimentación. Por lo tanto, debemos de acabar con las políticas impulsadas por la OMC, el Banco Mundial, el FMI que son políticas de expolio y que son políticas de hambre. Y las demandas que se plantean desde movimientos sociales, como la Vía Campesina, o el movimiento de los Sin Tierra en Brasil u otros que se enmarcan en esa filosofía, es devolver la capacidad de decidir a los pueblos y a las comunidades. Porque esta capacidad de decidir ha sido totalmente arrebatada por parte de la OMC y las grandes multinacionales de la industria agro-alimentaria. Nosotros defendemos otras políticas que son la antítesis de las que hoy rigen la OMC. Cómo se llega más masivamente a todos los que no entienden todavía este tipo de consumo. Nos han vendido la moto de que el modelo actual agrícola y alimentario, industrial, intensivo, las grandes superficie es el mejor modelo posible. Pero si miramos los datos vemos que este modelo nos ha llevado a una crisis de la agricultura, del campesinado y de la alimentación, sin precedentes (…) Por lo tanto se tiene que desmontar el mito de que el modelo de agricultura actual, de esta agricultura dependiente de los pesticidas, dependiente del petróleo, que viajan miles de kilómetros antes de llegar a nuestro plato, que esta agricultura no satisface nuestro derecho a la alimentación. Todo lo contario.
Cuando nos dicen que las nucleares son la solución, que los agrocombustibles son la solución, esto es totalmente falso. En la agricultura y en la alimentación pasa lo mismo. Nos dicen que los transgénicos acabarán con el hambre en el mundo, que una nueva revolución verde acabará con el hambre en el mundo, cuando a lo largo de las últimas décadas se ha visto claramente que estas políticas no acaban con el hambre en el mundo sino todo lo contario, agudizan el hambre en el mundo. ¿Cómo nos oponemos, cómo se opone la Vía Campesina? Más allá de toda la propuesta que se entiende que es una propuesta educativa, cultural de producción, desde muchos lugares, además ¿cómo se le pone el cuerpo? La Vía Campesina actúa en distintos frentes. Por un lado en cada país hay organizaciones miembros de la Vía Campesina que impulsan movilizaciones contra estas políticas agrícolas y alimentarias que expulsan a los campesinos del campo y que fomentan un modelo de agricultura y alimentación industrializado, intensivo e irracional. Pero más allá de este trabajo en los distintos países, hay un trabajo internacional de presión y de movilización cuando se llevan a cabo las cumbres de la OMC y de la FAO. Y más allá de esta movilización y de esta protesta lo que está claro y lo que se lleva realizando en los distintos ámbitos y localidades son alternativas, pues, que se plantean desde lo local frente a estas políticas de hambre. Alternativas vinculadas a la producción agroecológica, alternativas vinculadas a la recuperación de las semillas, alternativas vinculadas a la organización de grupos y cooperativas de consumo que generan vínculos entre el productor local y el consumidor generando una ida y vuelta entre el campo y la ciudad más necesaria hoy que nunca.
Muy bien, muy amables y seguimos en contacto.
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