| UAWC. Entrevista |
| Qui, 16 de Junho de 2011 10:07 | |||
|
There are no translations available. Entrevista al director en Gaza de la Unión de Comités para el Trabajo Agrícola (UAWC). Mohammed El Bakri, Abu Bashar, http://www.cronicadearagon.es/wordpress/?p=21793
está realizando una visita por varios países de Europa para trasladar la situación de los agricultores en los territorios palestinos ocupados por Israel. Durante los últimos días, ha realizado diversos actos públicos y encuentros con instituciones, organizaciones sociales y partidos políticos en Tauste, Huesca, Jaca, Andorra y Zaragoza. Ingeniero de profesión, Abu Bashar ha explicado en estos días un proyecto que realiza la UAWC, en colaboración con elGobierno de Aragón, el Comité de Solidaridad Internacionalista y la Fundación Mundubat, y que está orientado a recuperar las tierras devastadas por los bombardeos israelíes con el fin de cultivarlas y proporcionar alimento a las familias palestinas (Texto: Javier Grimal)
Su organización es partidaria de la soberanía alimentaria como alternativa a la especulación con los productos agrícolas, pero supongo que este concepto adquiere un sentido especial cuando se refiere a Gaza Gaza depende en gran medida de la agricultura y de las ayudas de Naciones Unidas. Hay mucha población en poco terreno, y eso convierte a la alimentación en un factor esencial de cara al futuro. La guerra que hacen sobre la Franja de Gaza incide también en la seguridad alimentaria, prohibiendo a los agricultores acercarse a sus tierras, porque Israel ha marcado una zona de seguridad que representa el 35% del terreno agrícola. Esto unido a la limitación de la pesca en el mar, que de 20 millas ha pasado a 3 (y a quien excede ese límite, le disparan) hace que los productos pesqueros, así como los agrícolas y ganaderos, sean escasos, de baja calidad y muy caros. ¿Cuál es la actitud del Gobierno de Israel con los agricultores palestinos? El ejército israelí cada dos por tres destruye las tierras agrícolas. Desde la operación Plomo Fundido (2008–2009), han destruido 2.800 hectáreas de tierras cultivables y 350 pozos de agua. También han destruido granjas y muchas infraestructuras agrícolas. Actualmente, el kilo de carne cuesta alrededor de 15 euros, cuando el sueldo normal en Gaza no supera los 200 euros. En la Franja de Gaza temen que algún día habrá una explosión popular porque la población aumenta en una tierra limitada por la presión del ejército israelí, que lo que hace es reducir la producción agrícola, lo que encarece los precios, situando muchos alimentos fuera del alcance de la mayoría. Es un castigo que ejerce Israel sobre toda la población palestina. ¿La situación en Cisjordania es similar? En Cisjordania, Israel permite a los palestinos utilizar sólo el 20% del agua. El 80% está reservado para los asentamientos. Además la construcción del muro ha destruido la mayor parte de las tierras agrícolas y pozos de agua en Cisjordania, y causa dificultades a los agricultores para ir a trabajar sus terrenos. Este es un problema político que ya no afecta sólo a los palestinos, sino que la comunidad internacional tiene que tomar alguna decisión. De hecho, si toda la ayuda humanitaria que recibe la población palestina se transformase en apoyo político por parte de la comunidad internacional, ¿se habría resuelto ya el conflicto entre Israel y Palestina? La ayuda humanitaria a favor del pueblo palestino no es suficiente, ni el apoyo político por sí solo tampoco es suficiente. Es preciso aumentar el apoyo político. La Autoridad Palestina va a presentar ante Naciones Unidas la proclamación del Estado de Palestina. Es un derecho del pueblo palestino, y los países europeos deben reconocer el Estado palestino si no quieren cometer una injusticia. ¿Tiene usted alguna esperanza en las últimas conversaciones de paz entre palestinos e israelíes?
Como palestinos, sabemos lo que quiere Israel negociando la paz. Israel lo que quiere es una tierra sin pueblo. Desde la firma de los acuerdos de Oslo en 1993 y 1994, ha aumentado la confiscación de tierras y la construcción de asentamientos ilegales. En las últimas elecciones en Israel, la extrema derecha ha subido notablemente. Los israelíes más extremistas son protegidos por su Gobierno. El Gobierno israelí no quiere la paz, ni está preparado para la paz. Tenemos la experiencia de los últimos 44 años en los que, mientras Israel negocia la paz, está expropiando tierras, construyendo asentamientos o deteniendo a la gente. Además están amparados por la impunidad, ya que ni Estados Unidos, ni Europa, ni Naciones Unidas no condenan sus actuaciones. En el caso de Libia, en horas se tomó la decisión de intervenir militarmente contra Gadafi. En la operación Plomo Fundido (2008) Israel mató a más de 1.300 palestinos, destruyó 20.000 casas, destrozó toda la estructura agrícola e industrial, y ni Naciones Unidas, ni Europa, ni Estados Unidos han condenado este ataque. Israel alega ahora que el entendimiento entre israelíes y palestinos no es compatible con la reconciliación entre Hamas y Al Fatah En 2006 hubo unas elecciones libres y limpias, según el ex presidente Carter y numerosos observadores internacionales, y Hamas ganó las elecciones. Seguidamente, Israel, Estados Unidos y Europa, consideraron a Hamas como una organización terrorista. Eso es una gran mentira para acabar con todos los planes de paz. Hamas no es talibán, ni es Bin Laden, ni es Al Qaeda; Hamas es sólo una organización palestina que lucha contra la ocupación; Hamas no ha hecho contra Israel lo que Israel ha hecho contra Palestina, y tampoco ha cometido un atentado o un secuestro ni en Europa ni en América ni en ninguna parte. Hamas representa a una parte importante del pueblo palestino, y por lo tanto, debe ser parte de la solución. Son las excusas a las que nos tiene acostumbrados Israel: unas veces que Hamas es una organización terrorista, otras que los palestinos no están preparados para la paz,… Mientras tanto, el tiempo pasa y ellos siguen construyendo y robando tierras. Su organización está llevando a cabo un proyecto en el que colaboran el Gobierno de Aragón, el Comité de Solidaridad Internacionalista y la Fundación Mundubat, ¿podría explicarnos en qué consiste? Es un proyecto para que los agricultores puedan resistir en sus tierras y recuperar sus terrenos después de las agresiones de Israel. Es muy importante cualquier ayuda que esté orientada a que el pueblo palestino pueda autoabastecerse en materia alimentaria. Y es importante también el apoyo político, y en este sentido, estamos muy agradecidos al Gobierno de Aragón, a la Fundación Mundubat y al Comité de Solidaridad Internacionalista porque desde hace años nos apoyan en este sentido. Al fin y al cabo, estamos hablando del derecho de los palestinos a trabajar y a cultivar su propia tierra.
|

